Con motivo de la inauguración de la feria de armas Eurosatory, y refiriéndose a la situación internacional del momento, el Presidente de la República hizo declaraciones graves, anunciando "que había que entrar en una economía de guerra, organizándonos de manera sostenible. »
El término "economía de guerra" se eligió cuidadosamente y se repitió tres veces en el discurso para justificar aumentos sostenibles en los presupuestos de defensa en Francia y en Europa, accelerando la Europa de defensa y preparando las mentes para un gran conflicto.
Entrar en una economía de guerra significa movilizar capacidades civiles al servicio de los recursos militares. Esto tendrá importantes consecuencias sobre las pautas presupuestarias pero también sobre nuestro tejido industrial y las condiciones de vida y trabajo de miles de empleados.
Reforzando estas directrices, la Délégation Générale de l'Armement está impulsando un texto legislativo que permita la requisa de empresas civiles y materiales para fines militares.
Para Macron, los presupuestos de defensa se están convirtiendo en su prioridad y pretende aplicarlos "cueste lo que cueste", aunque lo haga en detrimento de la respuesta a las necesidades sociales que se expresan hoy en las movilizaciones y en las urnas contra el alto costo de la vida, por una política de salud, educación, justicia social, entre otras.
Vistiendose de gran timonel de la OTAN, Macron pretende unir detrás de él a todos los estados europeos para aumentar la inversión en armamento, cuando la diplomacia que el acaba de hundir hubiera tenido que jugar un papel importante.
Esta deriva bélica es peligrosa para la Paz. El exceso de armamento solo puede traer sangre y lágrimas.
Al exceso de armamento convencional se suma ahora la amenaza del deslizamiento nuclear, a pesar de que el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (Tian) encuentre nuevos signatarios para erradicar definitivamente este peligro mortal para la humanidad.
En la CGT nos hubiera gustado que el presidente de la República tuviera la misma determinación para ganar la batalla contra el Covid, que el mismo había calificado de “guerra”. Pero hoy, está claro que continúa eliminandose camas en los hospitales, que los profesionales de la salud siguen siendo maltratados y que el hospital público está al borde de la explosión.
En lugar de inspirarse en la Francia de la Ilustración, de los Derechos Humanos y del progreso social, Macron optó por desfilar con los traficantes de armas.
Tenemos que parar lo más rápido posible esas políticas mortales guerreristas que están compitiendo para armamentar en exceso el planeta. El único camino de la razón sigue siendo la paz construida por la acción diplomática y política.
La CGT siempre ha apostado por la Paz y el Progreso Social. Es en este sentido que está preparando una iniciativa con el Mouvement de la Paix que se celebrará el 5 de octubre de 2022 en Montreuil, y cuyo tema principal es: “ Una Economía para la Paz”.
Mientras tanto, la CGT pretende participar con todas sus organizaciones en las marchas por la paz del 21 de septiembre y en la jornada de la ONU del 26 de septiembre por la eliminación total de las armas nucleares.
Montreuil, a 16 de junio de 2022
Le Président Macron ne doit pas engager la France dans une économie de guerre
En évoquant la situation internationale du moment, à l’occasion de l’inauguration du salon de l’armement d’Eurosatory, le président de la République a tenu des propos graves de conséquences, annonçant « qu’il fallait entrer dans une économie de guerre, dans laquelle nous devrions durablement nous organiser. »
Le terme « d’économie de guerre » est minutieusement choisi et répété à trois reprises dans le discours pour justifier des augmentations durables des budgets de Défense en France, comme en Europe, et l’accélération d’une Europe de la défense, préparant les esprits à un conflit majeur.
Entrer en économie de guerre, c’est mobiliser les capacités civiles au service des moyens militaires et cela entraînera des conséquences majeures sur les orientations budgétaires mais aussi sur notre tissu industriel et les conditions de vie et de travail de milliers de salariés.
Confortant ces orientations, la Délégation Générale de l’Armement pousse pour un texte législatif permettant de réquisitionner des entreprises et des matériaux civils à des fins militaires.
Pour Macron, les budgets de Défense deviennent sa priorité et il entend y appliquer le « quoi qu’il en coûte », même si cela se fait au détriment de la réponse aux besoins sociaux qui s’expriment aujourd’hui dans les mobilisations et dans les urnes contre la vie chère, pour une politique de santé, d’éducation, de justice sociale, entre autres.
Enfilant les habits de grand timonier de l’Otan, Macron entend fédérer derrière lui tous les États européens pour investir davantage dans les armes, là où la diplomatie qu’il vient de saborder aurait eu un rôle majeur à jouer.
Cette dérive guerrière est dangereuse pour la Paix. Le surarmement ne pourra qu’apporter du sang et des larmes. Au surarmement conventionnel s’ajoute aujourd’hui une menace de dérapage nucléaire, alors même que le Traité d’Interdiction des Armes Nucléaires (Tian) vient de trouver de nouveaux signataires pour éradiquer définitivement ce danger mortel pour l’humanité.
La CGT aurait voulu que le président de la République ait la même détermination pour gagner la bataille contre la Covid, qu’il avait lui-même qualifiée de « guerre ». Mais, aujourd’hui, force est de constater que les fermetures de lits se poursuivent, que les personnels de santé sont toujours aussi maltraités et que l’hôpital public est au bord de l’explosion.
Plutôt que de s’inspirer de la France des Lumières, des Droits de l’Homme et du progrès social, Macron fait le choix de parader avec les marchands d’armes.
Stoppons au plus vite ces politiques mortifères de va-t-en-guerre dans une course au surarmement de la planète. La seule voie de la raison, qu’elles que soient les difficultés, demeure la paix construite par des actions diplomatiques et politiques.
La CGT a toujours fait le choix de la Paix et du Progrès social et c’est en ce sens qu’elle prépare une initiative avec le Mouvement de la Paix qui se tiendra le 5 octobre 2022, à Montreuil, et dont le thème principal est : « Une économie pour la Paix ».
D’ici là, la CGT entend participer avec toutes ses organisations aux marches de la Paix, le 21 septembre, et à la journée de l’ONU du 26 septembre pour l’élimination totale des armes nucléaires.
En julio de 1905, Jean Jaures tenia que hacer un importante discurso por la paz en un encuentro de los socialistas alemanes en Berlín pero el viaje fue prohibido por el canciller del imperio M. de Bülow. El diario L'Humanité publicó la integralidad del discurso previsto el 9 de julio de 1905.
Recordar a Jaurès hoy, es reavivar toda la fuerza y la convicción del hombre de izquierda, comprometido con el diálogo y la fuerza de los argumentos en el combate por la liberación de los que producen, los que trabajan, contra la opresión capitalista. Es ofrecer a la generación joven, a las y los militantes, a las y los ciudadanos, unos argumentos y unos análisis para confrontarlos al presente". P. Le Hyaric
Sabemos muy bien, los unos y los otros, que en el mundo capitalista hay unas terribles fuerzas conflictivas, unas fuerzas de anarquia violenta, unos antagonismos exacerbados que el proletariado universal, encontrándose en un grado insuficiente de organización y de poder político, no puede todavia vanagloriarse de poder controlar con certeza. La competencia económica entre los pueblos y entre los individuos, el ánimo de lucro, la necesidad de abrir a toda costa - hasta a cañonazos - nuevas oportunidades para la producción capitalista congestionada y casi asfixiada en su propio desorden: todo esto mantiene hoy la humanidad en un estado de guerra permanente y latente. Lo que llaman "guerra" no es otra cosa que la explosión de este fuego subterráneo que circula en todas las venas del planeta y que es la fiebre crónica y profunda de toda vida. Así se buscan clientelas lejanas, clientelas exóticas y serviles, ya que todo el sistema reduce el libre consumo nacional quitándole a los obreros una gran parte del producto de su trabajo,
Si, lo sabemos, y sabemos tambien que la fuerza obrera no está todavia lo suficientemente organizada, lo suficientemente conciente y lo suficientemente eficaz, para contrarrestar y neutralizar esas malas fuerzas.
O bien el proletariado, seducido por la falsa apariencia de la grandeza nacional y corrompido con una parte irrisoria del botín capitalista y colonial, solo se opone con desidia a las empresas de la fuerza.
O bien las clases dominantes enredan con tanta habilidad la querella nacida del antagonismo económico, que los proletarios no logran distinguir su origen.
O bien, cuando su conciencia está más informada, no disponen de una acción adecuada sobre el mecanismo político y gubernamental, y su oposición está sumergida entre todos esos elementos flotantes y caóticos que pone en marcha el capitalismo a la hora de la crisis.
O bien, los trabajadores socialistas de cada nación, demasiado alejados los unos de los otros, se ignoran los unos a los otros, no confian en la utilidad de una acción que, para ser eficaz, tendria que ser internacional, y sin poder contar con el apoyo del otro lado de las fronteras, se abandonan con tristeza a la fatalidad.
Si. La protesta de la clase obrera no basta para disipar todas las tormentas. La voz del proletariado universal, que empieza a pesar de todo a elevarse vibrante y fuerte por encima de las naciones agitadas por una rumor eterna de preocupación y de guerra, no puede repetir todo lo que dice la campana de Schiller. Bien puede decir: Vivos voco, mortuos plango, llamo a los vivos y lloro a los muertos. Pero no puede decir todavia: Fulgura frango, quiebro el rayo. Una inmensa tarea de educación y de organización nos queda por realizar.
Pero desde ahora y a pesar de todo, está permitido esperar, está permitido actuar. Ni optimismo ciego, ni pesimismo paralizante. Hay un comienzo de organización obrera y socialista, hay un principio de conciencia internacional. Desde ahora, si lo queremos, podeamos reaccionar contra las fatalidades de la guerra contenidas en el regimen capitalista. Marx, cuando habla de las primeras leyes inglesas que reglamentaron el tiempo de trabajo dice que es el primer reflejo conciente de la clase obrera contra la opresión del capital. La guerra es, como la explotación directa del trabajo obrero, una de las formas del capitalismo, y el proletariado puede librar una lucha sistemática y eficaz contra la guerra, de la misma manera que ha emprendido una lucha sistemática y eficaz contra la explotación de la clase obrera. No hay ninguna ley de hierro del salario que la acción proletaria no pueda suavizar, ningun metro de hierro de la jornada obrera que la acción proletaria no pueda reducir, del mismo modo ninguna ley de hierro de la guerra que la acción proletaria no pueda hacer ceder. El mundo de hoy es ambiguo y mezclado. No hay ninguna fatalidad, ninguna certeza. El proletariado ne es lo suficientemente fuerte para que haya certeza de paz, ni es lo suficientemente débil para que haya fatalidad de guerra. En esta indecisión de las cosas y en este equilibrio inestable de las cosas, la acción humana es muy poderosa. Esa formidable incógnita no es temible únicamente por nosotros, los socialistas. Lo es tambien para todos estos que desencadenarian con temeridad unas guerras cuyas consequencias politicas y sociales y cuyas secuelas nadie puede prever.
Entonces, actuemos desde hoy en la marcha de los acontecimientos, a todos los niveles. Y como nadie puede determinar de ante mano el grado de eficácia de nuestra acción, tenemos que esforzarnos como si su éxito fuera garantizado.
en L'Humanité. Fragmentos de "La paz y el socialismo" 9 de julio de 1905
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Le XXIIème Congrès du Parti s'est déroulé à un moment unique pour les différentes générations d'hommes et de femmes qui forment notre militance aujourd'hui. Car notre aspiration historique à une solution politique négociée au conflit social et armé est devenue réalité avec les Accords de La Havane et les FARC-EP. Grâce à eux, s'ouvre la possibilité réelle d'ouvrir un cycle de transformations permettant d'avancer vers la véritable démocratisation de la société colombienne. Nous, communistes, observons avec admiration la persistance et le grand effort réalisé par la guérilla des FARC-EP pour arriver à l'accord final, à travers un chemin plein d'obstacles.
Conformément à ce qu'a été notre politique au cours des dernières décennies, nous nous sommes pour notre part efforcés de contribuer à la cause de la paix avec justice sociale au côté de franges importantes des secteurs démocratiques et du mouvement social et populaire.
En ce moment, la consolidation des avancées liées à l'accord de paix est le défi le plus important auquel doivent répondre les secteurs démocratiques et révolutionnaires de notre pays, tout en sachant que ce qui a été accordé ne résume pas tout le programme des aspirations à la transformation démocratique de la société colombienne. Les accords de La Havane posent les bases d'importants changements de la ruralité colombienne, la démocratisation de la vie politique, la reconnaissance de la centralité des droits des victimes du conflit, particulièrement du droit à la vérité, la mise en route d'un système judiciaire propre à une solution politique. Ils génèrent les conditions pour que ce qui a été effectivement convenu, soit mis en oeuvre concrètement et matériellement, avec l'obligation d'y assigner des ressources budgétaires.
Les accords requalifient le débat politique dans la mesure où les conditions d'une séparation définitive entre les armes et la politique sont données. Avec le dépôt définitif des armes de la part des FARC, l'Etat doit renoncer à la violence et à l'usage des armes contre le peuple pour préserver son régime de domination de classe. Et il doit combattre et en finir avec le para-militarisme – ce que nous exigeons depuis des décennies. Le fait que les FARC-EP deviennent un parti politique légal est une excellente nouvelle pour le pays et pour le camp populaire et démocratique. Ils siégeront ainsi au congrès avec leur propre groupe parlementaire et ils continueront leurs luttes en défense des intérêts des classes populaires. Nous partageons avec les FARC-EP une histoire de résistance populaire, le présent pour consolider la paix et la volonté de construire le futur en faisant partie d'un large processus d'unité et d'une grande convergence démocratique. La perspective de construction de la paix démocratique avec justice sociale dans notre pays se développe dans un contexte particulièrement complexe au niveau international et global mais aussi dans la situation de Notre Amérique et en ce qui concerne la corrélation politique et sociale des forces dans notre propre pays. Nous, communistes, nous ne sommes pas indifférents au destin des peuples du monde. Nous sommes attachés à la solidarité et à l'internationalisme. C'est la raison pour laquelle nous suivons avec attention et préoccupation la configuration instable de l'ordre mondial, en accompagnant toutes les luttes sociales et populaires qui se développent à l'échelle planétaire contre les diverses expressions de l'ordre social capitaliste, pour affronter les impacts politiques et sociaux de sa crise permanente et de son caractère prédateur au niveau environnemental, allant jusqu'à mettre en danger la vie elle-même. Après la soi-disant guerre contre le terrorisme basée en réalité sur de vieilles pratiques impérialistes pour le contrôle territorial et la spoliation des ressources stratégiques pour l'accumulation capitaliste (particulièrement les ressources énergétiques), on a assisté à la restriction des droits civils et politiques, et à une croissante militarisation de la vie sociale en imposant "l'agenda sécuritaire" comme une priorité de la majeure importance. Avec l'arrivée de Trump à la présidence des Etats-Unis, tout en étant dans la continuité par rapport à des politiques déjà existantes, les quelques avancées vers des régulations stabilisatrices de l'ordre mondial se sont vues manifestement affectées. S'est ajouté à cela un renforcement des positions qui encouragent le chauvinisme et renforcent particulièrement les projets politiques de droite qui, à l'échelle planétaire, revendiquent de faux nationalismes et la défense démagogique de secteurs sociaux affectés par la crise. Nous assistons à une résurgence de politiques et de pratiques fascistes qui mettent en danger la paix mondiale. Dans ce contexte, la présence de la Chine, de la Russie et de l'Iran, bien que ces pays ne représentent pas un bloc politique international compact et qu'ils n'aient pas la possibilité immédiate d'un ordre partagé comme celui qui existait jusqu'à la fin de l'Union Soviétique, constitue malgré tout une contention de pratiques impérialistes encore plus étendues et ouvre la possibilité de consolider un type d'organisation multipolaire, de toutes les manières, plus favorable aux peuples du monde. L'actuelle politique des Etats-Unis pour Notre Amérique ne s'est pas encore pleinement déployée. Pour l'instant, les lignes de continuité et d'approfondissement des politiques impérialistes sont préoccupantes. Le militarisme et l'interventionnisme, la recherche d'accès aux ressources stratégiques, le contrôle politique sur les gouvernements de la Région, le retour en arrière des projets démocratiques populaires et progressistes en position de gouverner, continuent à être des objectifs de la politique étatsunienne, qui avec le gouvernement de Trump acquiert de nouvelles impulsions, comme on l'a vu dans le cas de Cuba et du Venezuela. Selon les caractéristiques de Trump et de son entourage ultraconservateur, même une intervention militaire directe n'est pas à écarter. Il est indiscutable qu'avec Trump, l'ultradroite et les secteurs de la droite ont repris du souffle. Le 22ème Congrès appelle à prendre conscience de la menace que signifie Trump, à dénoncer et à mobiliser la réponse face aux nouveaux vents d'agressivité.
Toute notre solidarité va vers Cuba, contre le blocus infâme. Nous rejetons le démantèlement des avancées timides de la normalisation des relations entre Cuba et les Etats-Unis. Nous soutenons la révolution bolivarienne et le peuple du Venezuela, ils souffrent aujourd'hui une terrible offensive de la droite qui cherche à favoriser les conditions pour l'interventionnisme militaire direct des Etats-Unis, en reproduisant des modèles de déstabilisation et de production de crises déjà utilisés avec un relatif succès dans d'autres lieux de la planète. Au Venezuela, un gouvernement et un peuple défendent la révolution et ont appelé à une assemblée Constituante souveraine pour rechercher des solutions à la crise.
Le destin de Cuba et du Venezuela est le destin de Notre Amérique. Notre solidarité et notre soutien vont aussi aux processus de changement en Bolivie, Equateur, Nicaragua, El Salvador et Uruguay, et en général à toutes les luttes des peuples pour la démocratie et le bien vivre. Nous avons besoin de mieux comprendre le moment politique de Notre Amérique, au delà des difficultés évidentes et des tensions qui existent au sein même du camp populaire. Nous sommes en train de vivre un moment intense de dispute pour l'avenir de la Région. Nous devons contribuer à ce que soit consolidée la perspective d'une inflexion historique en faveur de la véritable démocratie et de la perspective socialiste. Notre meilleur apport en ce sens consistera à favoriser la réalisation de la perspective de la construction d'une paix stable et durable dans notre pays.
Il est impératif de faire échouer définitivement l'ultra-droite et le militarisme. Ceux qui prétendent faire reculer le pays dans le passé, bien qu'ils aient moins de possibilités, représentent un fait que l'on ne peut méconnaître. Atteindre cet objectif est possible si on arrive à déclencher et concrétiser le plus large processus d'unité et de convergence démocratique.
Ce processus de convergence unitaire exige un gouvernement démocratique qui consolide les progrès de la paix. C'est un gouvernement de transition vers la démocratie large et progressiste, qui émerge d'un mouvement de convergence engagé pour la cause de la consolidation de la paix, le respect des accords avec les insurgés et la prise en compte des besoins les plus ressentis dans les régions, les classes moyennes et l'ensemble du pays.
Il est fondamental d'avancer vers une nouvelle corrélation des forces en coordonnant les efforts pour affronter les menaces des ennemis de la paix et les inconséquences du gouvernement qui pose des obstacles pour ne pas respecter strictement la mise en oeuvre de l'Accord de La Havane. La nouvelle corrélation est également indispensable pour qu'avance résolument le dialogue de l'ELN (Armée de Libération Nationale) à Quito, avec ses approches sur le cessez-le-feu bilatéral, les mesures humanitaires et la participation citoyenne. L'Etat doit également donner des garanties et ouvrir le dialogue avec l'EPL (Armée Populaire de Libération).
L'unité du camp révolutionnaire est fondamentale et doit aller vers la création de mécanismes de coordination et d'unité d'action avec l'Union Patriotique, la Marche Patriotique, le Congrès des Peuples, les courants socialistes, les secteurs de gauche du Polo et des verts, et le nouveau parti des FARC-EP. Actuellement, les conditions pour former un Bloc Historique et Populaire se réunissent en tant qu'unité politique et sociale de transformations démocratiques et révolutionnaires. Dans ce contexte, nous soutenons les initiatives du mouvement de protestation sociale et la préparation d'une action de grève nationale.
Face au défi électoral de 2018, nous proposons de mener cette politique de manière cohérente, en regroupant et en renforçant nos forces dans un groupe parlementaire de gauche conséquent, avec l'objectif d'un programme basique et un processus d'accords pour une candidature présidentielle convergente en capacité de triompher dès le premier tour.
L'unité des communistes est une tâche centrale. Elle ne se décrète pas, c'est un processus qui doit se construire à tous les niveaux, à travers les contacts et les conversations entre les directions nationales, et aussi dans les régions et les territoires, à travers des actions communes dans le champ politique et social. Il y a des expériences de séminaires nationaux, les contacts des comités régionaux et locaux du parti avec les ex-combattants dans les zones de transition. C'est un travail patient qui doit dépasser les différends, les préjugés et les vieux ressentiments liés aux contradictions du passé. Il est nécessaire d'établir une feuille de route commune, fixer chaque pas de manière ferme pour gagner en confiance, avec la conviction que l'unité de toute la famille communiste trace l'objectif.
Le Parti Communiste Colombien est déjà un parti historique né des luttes ouvrières, paysannes et populaires, et lié à elles par la recherche d'un futur digne et de justice sociale. Il a constamment impacté la vie nationale, malgré la persécution violente, les interdictions, et le fait d'être systématiquement traité par l'establishment comme un ennemi interne, conformément à la théorie qui alimente le terrorisme d'Etat. L'idée centrale de la politique d'organisation que nous présentons à ce congrès est la rénovation du parti, de sa politique, de ses méthodes de travail avec les masses, de son style d'organisation, de son travail théorique et communicationnel, tout en impulsant la rénovation de sa composition de classe, ethnique, de genre et générationnelle.
Les nouveaux phénomènes de la mobilisation populaire, depuis la grève générale paysanne de 2013, les mingas indigènes et les grèves afro-descendantes, les mouvements civiques de Buenaventura et du Chocó, la grève des enseignants, les mobilisations des jeunes et des femmes en soutien à la paix, des écologistes, des LGTBI, les mouvements culturels de masse comme le Festival International de Poésie de Medellín et le Festival Populaire de Théâtre à Bogotá, montrent les dynamiques qui doivent alimenter les lignes d'orientation communicationnelles et de croissance du Parti, liées à un nouveau travail de fond en matière d'éducation politique et de formation de l'encadrement, intensif et large, dans les espaces unitaires en construction. L'approche du genre exige un effort collectif pour les droits des femmes et des diversités, avec l'objectif d'avancer vers la parité.
Nous saluons la libération des prisonnières et prisonniers politiques, et notamment parmi eux, les camarades David Ravelo Crespo et Huber Ballesteros. Nous nous unissons aux manifestations et nous exigeons la libération immédiate des prisonnières et prisonniers insurgé-e-s à travers la loi d'Amnistie. Nous exigeons le rapatriement et la liberté immédiate de Simón Trinidad.
Pour le 87ème anniversaire de notre Parti et les cent ans de la révolution d'octobre, fidèles à l'identité internationaliste et à l'héritage bolivarien, nous communistes, voulons être à la hauteur de l'engagement avec le peuple colombien et ses espoirs de paix, d'égalité et de joie !
Vive le 22ème Congrès du Parti Communiste !
Vive l'unité du peuple colombien !
Manuel m'écrit depuis le congrès du PCC à Bogotá :
Ma chérie,
Es un nombre bonito, Camarada, es un nombre bonito, sabes...
Dans un congrès des communistes, on l'entend beaucoup, c'est la façon dont on s'interpelle. Il y a aussi le compañero/compañera (copain/copine : celui ou celle avec qui on partage le pain), au milieu des embrassades, et des sourires partout. Parce que pour beaucoup, c'est un moment de rencontre, de retrouvailles. Les camarades qui arrivent à leur congrès, ils viennent de tous les points de la géographie colombienne. Ils arrivent des villes, ils viennent des montagnes et des vallées. Pleins d'espoir parce qu'on est enfin arrivés à un accord de paix avec ce gouvernement.
Maintenant, il s'agit d'appliquer les accords, d'exiger que soit mis en oeuvre ce qui a été accordé à La Havane, et ce ne sera pas facile du tout, c'est une autre bataille. Santrich, le commandant guérillero, est en grève de la faim pour faire pression sur le gouvernement afin qu'il respecte ses engagements et qu'il libère les plus de mille guérilleros qui sont encore dans les prisons.
J'ai vu Ivan Márquez, Pastor Alape et beaucoup d'anciens combattants invités au congrès, pleins d'optimisme, disposés à lutter avec la parole.
Nous sommes pour la paix et pour y arriver, il faut l'unité.
Es un nombre bonito, Camarada, es un nombre bonito, sabes...
Manuel
*Voir ci-dessous la traduction de la chanson en espagnol. J'y ai inclus le couplet de la désillusion suite au printemps de Prague qui n'apparaît pas dans cette vidéo. Car comme disait Henri Malbergdécédé il y a deux jours... "Je ne regarde pas mon passé comme un passé de ruines dont je meurs de sortir : Je l'assume. Je l'assume dans sa grandeur, je l'assume dans ses limites, je l'assume dans mes cécités... Mais je l'assume aussi dans l'intelligence du collectif humain qui a inventé des choses extraordinaires".
*Ver más abajo la traducción de la canción en español. He añadido la estrofa de la desilusión después de la primavera de Praga que no aparece en este video. Porque tal y como lo decia el camarada Henri Malberg que ha muerto hace 2 dias :"No miro mi pasado como muriéndome por salir de un pasado de ruinas: lo asumo. Lo asumo con su grandeza, lo asumo con sus limitaciones, lo asumo con mis cegueras... Pero lo asumo tambien con la inteligencia del colectivo humano que ha inventado cosas extraordinarias".
Manuel me escribe desde el congreso del PCC en Bogotá :
Chuguita querida,
C'est un joli nom camarade, c'est un joli nom, tu sais...
En un congreso de los comunistas se oye, se pronuncia, entre camarada y compañero, compañera, los abrazos, las sonrisas por doquier pues es un momento de encuentro, de reencuentro para muchos. Ahí estan los camaradas llegando a su congreso. Vienen de muchos puntos de la geografía colombiana, llegan de las ciudades, vienen de los valles y montañas llenos de esperanza pues un acuerdo de paz al fin se ha logrado con este gobierno.
Ahora se trata de aplicar los acuerdos, de exigir que se cumpla lo acordado en la Habana y no será nada facil, es otra batalla. Santrich, el comandante guerrillero, está en huelga de hambre para presionar al gobierno a que cumpla lo pactado y libere a los más de mil guerrilleros todavía en las cárceles.
He visto a Ivan Marquez, a Pastor Alape y a muchos otros ex combatientes invitados al congreso llenos de optimismo, dispuestos a luchar con la palabra.
Vamos por la paz y para lograrlo se necesita unidad.
C'est un joli nom camarade, c'est un joli nom, tu sais...
Manuel
* Camarada
Es un nombre bonito, Camarada, es un nombre bonito, sabes...
Qué enlaza cerezas y granadas con las cien flores del mes de mayo
Durante años, camarada, durante años sabes...
Con tu solo nombre como alborada, los labios florecian
Camarada, camarada...
Es un nombre terrible, Camarada, es terrible decirlo
Cuando durante el tiempo de una mascarada, solo es estremecimiento
Que estás haciendo, Camarada, que haces aquí?
Eran las cinco en Praga cuando oscureció el mes de agosto
Camarada, camarada...
Es un nombre bonito, Camarada, es un nombre bonito, sabes...
Mi corazón late con fuerza para que reviva hasta siempre
y que enlazca cerezas y granadas con las cien flores del mes de mayo
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Los resultados del plebiscito sobre el acuerdo de paz firmado en septiembre por el gobierno colombiano y las FARC-EP después de 4 años de negociaciones en La Habana cayeron este domingo 2 de octubre: el No ganó por un mínimo 50.23% de los votos y el Si obtuvo 49.76%, la abstención alcanzó cerca de 62.5%.
Los resultados han revelado que los departamentos más afectados por el conflicto armado y social en Colombia han ratificado mayoritariamente con el Si su deseo de paz.
La situación llama pues a evitar toda simplificación en la interpretación de los resultados, y a apoyar más que nunca los esfuerzos de unidad de todos los sectores democráticos y progresistas de la sociedad colombiana, sobre la base de las aspiraciones populares, por la construcción de una paz duradera.
El Partido Comunista Francés está al lado de las fuerzas progresistas que luchan para que la paz en Colombia sea inseparable de la exigencia de justicia social.
La onda expansiva engendrada por los crímenes terroristas ha producido miles de cerimonias religiosas e interreligiosas en las iglesias y las mezquitas. Con otros actos, en las plazas o frente a las alcaldias, nuestros conciudadanos han rendido homenaje al padre J.Hamel. Hay en todo esto una bella y fuerte respuesta a la supuesta guerra de religión.
Esa necesidad de encontrarse, hablarse, deshacerse de angustias y de miedos, reflexionar juntos, reafirmar la solidaridad ¡Es una fuerza! Es bueno y necesario abrir unos espacios, unos "trayectos" para el pensamiento. Pensar para entender. Entender para hablar y actuar de manera correcta. No para dar excusas sino para buscar, juntos, las condiciones que permitirán acabar con la pesadilla que está enlutando los pueblos del mundo y nos enluta con un ritmo insostenible.
Enemigo del pensamiento, adversario de la razón, el fanatismo integrista confunde los espiritus, siembra el miedo y derrama sangre, obstruye el entendimiento, incita al odio, impulsa las amalgamas para dividir, oponer hasta el enfrentamiento. Ubicándose en ese mismo terreno, los responsables políticos le están haciendo un pésimo servicio a la razón y a la República.
Algunos lo hacen con el mismo tono guerrerista que tenian cuando abogaban para que Francia se aliste detrás de la bandera del imperio norte-americano contra Irak, después de haberlo hecho en Afganistán. Son los mismos quienes, desde el aire, han dislocado a Libia con bombas y esparcido las metástasis que estan infectando a Africa.
Negarse a reconocer esas faltas graves y negar la complejidad de la situación para salvaguardar sus intereses electorales es indigno e irresponsable. Declarar el estado de guerra, autoproclamarse jefe de guerra sin ayudar a comprender los problemas que enfrentamos es tambien una aventura peligrosa. Es criminal continuar el mercado fructífero de las armas con unos paises quiénes, bajo el radar, ayudan al ejército del terrorismo. De esta guerra, no se dibuja ninguna perspectiva de paz. El Papa ha tenido razón de proclamar que "el mundo está en guerra porque ha perdido la paz".
De las profundidades lejanas de estas guerras surgen unos monstruos amamantados con una larga y tumultuosa historia de dominaciones, saqueos, destrucciones, con unos intereses geostratégicos cuyos humos apestan a petroleo, armas y dinero. ¡No se trata aquí de ninguna justificación, mucho menos de complacencia! Es solo la constatación de que los grupos terroristas son evidentemente la consecuencia directa de esta historia y que el imperio está en su origen, primero por haber destruido las fuerzas democráticas en estos paises, luego inflando el "resentimiento" con la destrucción de los Estados y de las sociedades políticas.
Responder a cada atentado con el anuncio del aumento de los golpes de una coalición que se "auto-organiza" fuera de la Organización de las Naciones Unidas, solo echa leña al fuego y da argumentos a los fanáticos que afirman su voluntad de vengar la arrogancia occidental que no para de recordar las prácticas de mantenimiento del orden de los colonizadores.
Esto no significa para nada que habria que dejarlos hacer. Es únicamente con una combinación de esfuerzos diplomáticos y políticos sin precedentes, con una coalición mundial que accompañe el desplegamiento militar, que se podria empezar a cambiar la situación. Pero estos esfuerzos tendrian que estar obligatoriamente acompañados de nuevos actos, en particular el lanzamiento, en el Cercano Oriente y en el Oriente Medio como en Africa, de proyectos de co-desarollo humanos, sociales y medioambientales solidarios.
Solo un conjunto de acciones puede acabar con el terrorismo fondamentalista. De la misma manera, responder en el interior del país con unos anuncios sucesivos de medios de represión, aunque esten indispensables en el instante, puede conducir a la agravación de la situación, hasta la multiplicación de los motivos de radicalización,
Es indispensable dejar de esparcir el ácido de la estigmatización sobre unas partes de la sociedad tan ignoradas, menospreciadas y olvidadas. Mejor habria que empeñarse a recoser el tejido social y cultural, a reducir el mal estar de cientos de miles de conciudadanos, particularmente los jóvenes.
Estamos llamados a hablarnos, a trabajar sobre la confianza y el reconocimiento de cada una y cada uno, sin importar el lugar donde viven, por un acceso igualitario a la escuela, a la salud, a la cultura, al trabajo y a la formación. Eso nos lleva de nuevo a la necesidad de dar una vida real a los ideales de la República, en dirección opuesta a las opciones de austeridad y de destrucción de los servicios públicos. ¡Hablemos, debatemos, intercambiemos por todas partes! ¡Unamonos para construir nuevos dias felices en todos los lugares en donde vierte la vida!
En pocas semanas, la Fiesta de la Humanidad va a ser uno de esos lugares llamados por las circonstancias a tener la mayor repercusión pública posible. Será la Fiesta por la Paz y la Fraternidad.
Traduction : C.Marchais Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y señalalo en los comentarios ¡Muchas gracias!
Para el psicoanalista Roland Gori, los autores de los atentados recientes son los monstruos del neoliberalismo: Daesh esconde una crisis política profunda y sin salida inmediata, que seria necesario resolver para erradicar ese terrorismo.
Politis: ¿Como analiza lo que ocurrió en Niza la semana pasada?
Roland Gori: La prudencia seria de responder que no sabemos nada. Que se necesita tiempo para precisar los elementos recogidos en las investigaciones, tiempo tambien para un análisis multidimensional que mobilice el pensamiento. Necesitamos pensar lo que nos está ocurriendo y cómo llegamos aquí. Necesitamos entender cuales son las similitudes en todos esos masacres y descubrir lo que les diferencia los unos de los otros.
Globalmente, reaccionamos demasiado rápido. Se puede justificar en materia de protección, seguridad o asistencia, pero no en materia de información o análisis. Es que los dispositivos de información y de analisis estan ellos mismos aquejados, corrompidos por las derivas de la "sociedad del espectáculo", del "suceso" que conllevan la mercantilización de las emociones y de los conceptos. Esto no puede aceptarse ni moral ni politicamente porque destruye las bases sobre las cuales nuestras sociedades estan fundadas y contribuye a fabricar las tragedias que atravesamos. Es la trastienda de nuestros enemigos, de sus aliados objetivos y de sus compinches involuntarios.
¿Cual es la responsabilidad de los medios?
En este caso, los medios tienen una gran responsabilidad: participan a la "farandulación" de las jugadas criminales, algunas sin motivos – en el sentido quasi psiquiátrico de la palabra – o sea, realizadas por personalidades mas o menos patológicas sin ningun lazo personal con sus víctimas. Esto no significa que todos esos homicidios tienen los mismos resortes, ni que fueron cometidos por psicópatas o psicóticos. Algunos son autenticamente políticos, otros pertenecen al registro del fanatismo "religioso", otros vienen de las redes mafiosas que han hecho del terrorismo el objeto de nuevos negocios rentables.
El montaje ideologico o religioso es mas o menos decisivo, determinante segun los casos: entre las masacres de Charlie, del hipercasher, del Bataclan, de Niza o la agresión de los pasajeros en un tren en Baviera, las motivaciones no son las mismas. Daesh lo "recoge" todo porque le sirve a su empresa de destabilización de Occidente, atacando el vientre blando de Europa y esperando favorecer así las tensiones entre comunidades.
Hubo el llamado a la guerra civil lanzado por Abu Musad Al Suri en 2005: llamado a la Resistencia islámica mundial de todas las poblaciones musulmanas para golpear a los judios, los occidentales, los apostatas, dondequiera que esten. A partir de este momento, cada crimen, cada homicidio susceptible de estar "tachado" con un signo de pertenencia comunitaria, se ve reciclado como "combustible made in Daesh", hace parte de la estrategia de este grupo y de su propaganda. Nos exponemos a validar su campaña de terror si le damos unidad y consistencia a una multitud de acciones más o menos inspiradas por el terrorismo djihadista.
Entonces ¿François Hollande cometió un error cuando declaró de entrada que el asesino de Niza estaba ligado con Daesh?
Cuando ocurrió el horror de Niza, las declaraciones de François Hollande (y de su sequito) me parecieron prematuras y peligrosas. Como si se cayera con ambos pies en la trampa tendida por Daesh: primero, transmitiendo y validando una propaganda que afirma que todos las masacres son el fruto del adoctrinamiento de la organización terrorista. Es que la radicalización de una personalidad aparentemente tan confusa como la del asesino de Niza, con sus adicciones y sus violencias, su bisexualidad y su alcoolismo diluidos en poco tiempo en el "radicalismo religioso" al servicio de un "terrorismo de proximidad" me desconcierta.
Segundo, anunciando que los golpes en el terreno exterior se van a duplicar, Hollande ofrece razones a todos los que quieren vengarse de la arogancia occidental y de las prácticas de "pacificación" de los antiguos colonizadores. Está validando el discurso propagandístico de los salafistas que siguen la via del djihad. Que un presidente este llamado conscientemente a ordenar operaciones militares, ¿porque no? Deberá rendir cuentas de su decisión al parlamento y al pueblo... Pero que lo exprese de esta manera, como un anuncio en reacción a las masacres, no me parece ni politico, ni productivo.
¿Que ha pensado de la postura de los (otros) políticos?
Es normal, en tanto que víctima, familiar de víctima, vox populi, que estemos sumergidos por el odio, el deseo de venganza, el dolor, y la violencia de una tristeza infinita que nos da ganas de homicidios y de venganzas. Otra cosa es que los políticos vayan en ese sentido de la emoción inmediata.
Es que los políticos y las declaraciones de la oposición, con algunas excepciones, no estan a la altura. Los muertos, las víctimas y sus familias, merecian algo mejor. Es con el pueblo, con la gente que se encontraba allá, los anónimos, discretos, humanos, que las víctimas han encontrado el lenguaje, la presencia, el amor que necesitaban. La "farandulación" de los criminales y todas las manifestaciones espectaculares son impropias (estoy de acuerdo con la propuesta de mi colega y amigo Fethi Benslama en Le Monde, de intentar "anonimizar" a los autores de los masacres, o por lo menos, de evitar que se vuelvan "célebres"). Todas esas manifestaciones van en el sentido del enemigo, si hay un enemigo detrás de cada uno de esos homicidios.
Entonces, seamos prudentes: Daesh intentará recuperar cada asesinato que podria contribuir más o menos a su proyecto y alimentará su propaganda con los sucesos que ha organizado, los que ha inspirado... y los otros. No debemos prestarnos a ese juego.
Me viene a la mente una analogia que les entrego: en la ezquizofrénia, a veces hay la aparición de un delirio, el de la "máquina a influenciar". Es decir la convicción delirante del paciente quien se cree que lo que ocurre en su cuerpo (sensaciones, brotes, dolores, erecciones...) es "fabricado" por una máquina manipulada por los perseguidores que lo hacen sufrir. La emergencia de este tipo de delirio se ha enriquecido a menudo con los descubrimientos tecnológicos y a veces son contemporáneos. En este caso ¿Vamos a acusar la máquina o la enfermedad mental?
La ideologia es a menudo una "maquinaria" que permite a mucha gente de "funcionar" y de llenar el vacio de su existencia. No es suficiente eliminar las "máquinas" para hacer desaparecer el uso que hacemos de ellas. Pero hay máquinas más peligrosas que otras, las que deben preocuparnos en prioridad para saber cuales son las necesidades que las hicieron nacer y porque encuentran hoy un "personal" que les hace rodar.
Entonces, ¿Que hacer?
Solucionar politicamente el problema, sin reaccionar de inmediato con emoción. Cuando Hollande va en la dirección de la emoción y de la vox populi, firma la dimisión de lo político y es muy grave. La política no debe seguir las olas de la opinion pública terrorizada, sino alumbrarlas y ayudarlas a pensar esas tragedias. Por eso hay que dejar el tiempo de la investigación e intentar comprender lo que nos ocurre.
Aunque Daesh revendique los atentados – el de Niza, o el de Baviera, con ese chico de 17 años que ha agredido la gente en un tren con una hacha–, puede ser una reivindicación oportunista. Ya que la trastienda de esa lucha djihadista de un tipo nuevo enaltece una especie de
guerra civil interna en Ocidente, y particularmente en Europa, Daesh tiene interés en "recoger" todos los crímenes donde existen tensiones intercomunitarias aunque a minima escala.
Daesh utiliza las armas del adversario: los medios, los videos, las páginas de los jóvenes... Es su fuerza, pero tambien su debilidad ya que va a conducir a los terroristas a reivendicar unos actos realizados por unas personalidades poco "ortodoxas" que actuarán en contradicción con los valores expresados.
El archipiélago "terrorista" extrae su fuerza de su dispersión, de su mobilidad, de su carácter multifacético y oportunista, pero con el tiempo, se puede transformar en debilidad. Como todos los archipiélagos, hay el riesgo de fragmentación, de erosión. ¡Que expliquen a las poblaciones martirizadas por Daesh – administradas a veces con rigor y habilidad, y siempre con oportunismo especulador y extrema crueldad – que en Mossul lanzan los homosexuales por los balcones y que en Niza les transforman en "soldado del califato"! ¡Que les expliquen que escuchar música es un sacrilegio en Raqqa pero que es necesario para los "soldados" y para preparar la propaganda de adoctrinamiento de los jovenes!
Todas las ideologias acaban por desacreditarse ya que sus más destacados responsables no actuan como dicen y no dicen como actuan. Para "desradicalizar" (le tengo horror a esa palabra: ¡vaya falsa amiga!), recurir a la razón és inútil... Hay que exponer y exponer otra vez las contradicciones. Y no olvidar lo que decia Marx: "Ser radical, es tomar las cosas a la raiz". ¡Radicalizémonos, pues!
Ha hablado de "teofascismo" para designar a Daesh ¿Que quiere decir con eso?
Es la tésis que defiendo con fuerza: creo que los teofascismos son los monstruos que hemos fabricado. Nuestro modelo de civilización está averiado. La buena noticia, es que la visión neoliberal de lo humano está agonizando, que está moralmente aruinada y que ya no es creíble. La mala noticia es que su agonia se prolonga. Es la definición que daba Gramsci de "la crisis" que "consiste precisamente en el hecho de que lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer: Y (que) en ese claroscuro surgen los monstruos". En eso estamos.
La ideologia neoliberal del ser humano "empresarial" universal, guiado por su razón técnica y su interés économico, regulado por el mercado y el derecho occidental mundializado ya no convence las masas. Este viejo mundo las ha empobrecido y les hace daño cada dia más. Este neoliberalismo solo se mantiene a traves de las estructuras institucionales de poder, los negocios interconectados de manera sistémica, los políticos de los gobiernos comprometidos con esta causa. Pero los pueblos ya no lo quieren.
Como a finales del siglo XIX, como entre las dos guerras mundiales, hoy renacen unos "movimientos" de masas, nacionalistas, populistas, racistas... que buscan desesperadamente una alternativa al mundo "liberal-universal de los derechos humanos-del progreso de la razón", de esa "religión del mercado" a cuyos ritos los ciudadanos y los pueblos tienen que someterse. Pero ya no lo quieren.
Hoy, como decia Camus, estamos gobernados por máquinas y fantasmas. En ese claroscuro, surgen todas las angustias. Angustias del cáos, del anihilamiento recíproco, de los incendios universales. Surgen tambien todas las miserias, económicas, simbólicas, del desmantelamiento, de la invisibilidad. Luego, surgen todas las pasiones engendradas por el odio y el miedo. Hollande tiene razón cuando habla del riesgo de dislocación. No solo de la sociedad francesa, pero tambien de varias regiones en el mundo, particularmente de Europa. En esas fallas sismicas emergen Daesh, los populismos, los racismos, el Frente Nacional y compañia...
¿Les pone todos en el mismo plano?
Vemos que estan apareciendo unos movimientos violentos, aropados de religión, de signos comunitarios o étnicos, y que reciben la cólera y la desesperación de las masas frente a esa crisis de la gestión neoliberal del mundo. Es, a la vez, una crisis de las prácticas neoliberales que viven sobre una economia subprime y una crisis de los valores del capitalismo feliz que estan ahora cayendo en picado. Las gentes ya no son "creyentes" de esa "religión del mercado", se les pide que continuen siendo "practicantes" y que acepten la austeridad para merecer el paradiso prometido por la tecnocratia. Resultado: viene el Brexit, donde esos mismos que lo promovieron ya no saben que hacer!
He dicho a menudo que esta emergencia de los teofascismos podia asemejarse a lo que ocurrió a finales del siglo XIX y a mediados de los años 1920-1930 con la emergencia de los fascismos, del nazismo y de los totalitarismos. Cuando frente a la crisis de los valores y de las practicas libérales, las masas se encontraron enfrentadas a una situación política sin solución política posible.
En ese momento tambien, frente a las masas desocupadas y aisladas, unos movimientos de masas aparecieron, liderados por unas minorias audaces, violentas, organizadas, capaces de controlar y liderar unos individuos desorientados, unos individuos de masa, con la bandera del nacionalismo, del racismo y de los valores populistas más desenfrenados. En lo que Hannah Arendt llama el "desierto", todo lo que podia enlazar los seres humanos entre si – la religión, la política, la cultura, la amistad –, se encontraba amenazado por las crisis enonómicas y simbólicas.
En ese vacio, diferente y relativo segun las épocas, la angustia frente al porvenir condució a buscar unos puntos de referencia y unas identificaciones fusionales para los camaradas de los partidos, organizados de manera hábil y drástica en sus aparatos. Esas revoluciones conservadoras nacieron de las contradicciones entre las bellas ideas libérales procedentes de las Luces (creencia en la razón crítica y el progreso, emancipación a través del comercio, reducción de la miseria a través de la técnica y la industria...) y las practicas de los gobiernos "libérales" burgueses (las desigualdades sociales, la sumisión al comercio, el desempleo masivo, el desarraigo de los individuos y el debilitamiento de sus lazos familiares...).
¡Lo hemos visto de manera clara en la era Sarkozy!
La lógica de la seguridad neoliberal traida entre otros por Nicolas Sarkozy ha recortado drasticamente en los efectivos de seguridad (gendarmeria, ejército, policia) –¡al ex-presidente le resulta fácil de encontrar ahora algo que criticar sobre la política actual!– Son lágrimas de cocodrilo las de nuestros conservadores ya que fueron ellos quienes exigieron el desguace de los servicios públicos que aseguraban la seguridad de otra manera. Cuando se mantiene y se fabrica el lazo social, ese enlace que produce un sentimiento securitario importantísimo, se produce una seguridad verdadera – vemos bien como jugando con las emociones y el miedo, se corre el riesgo de inclinar la democracia hacia cualquier orden autoritario y totalitario. A partir del momento en que las personas estan juntas, bien cuidadas, bien educadas, acogidas, en un lugar donde se les ayuda a la convivencia a través de los servicios públicos, hay un terreno de seguridad que el paradigmo de la lógica de austeridad y del modelo del homo economicus han destruido a lo largo de los últimos años.
Habrá que hacer este balance tambien, y saber cuantas vidas desperdiciadas ha producido la austeridad rechazada ahora por los europeos. Obstinandose en la tecnocracia que coloca a los ciudadanos y a los pueblos bajo tutela tecnico-financiera, los políticos juegan la política de lo peor, la de Daesh como la de las derechas extremas, y acabaran siendo ellos mismos llevados por los monstruos que han creado.
¿Una pista de solución seria entonces de cambiar el sistema économico-politico?
Si, pero no hay solución inmediata. No tenemos ningun kit para cambiar de civilización. Aquí tambien buscamos siempre demasiado rápidamente soluciones frente a problemas multidimensionales que tienen una temporalidad compleja. Hay que buscar medidas con temporalidades diferenciadas: las medidas de seguridad quizás son necesarias, no sé, nunca tomaré el riesgo de declararlas inutiles únicamente por opción ideologica.
La situación es grave, mucho más grave de lo que se ha expresado. Pero estoy seguro de una cosa, es que las medidas de vigilancia son insuficientes. No bastará si esas medidas no estan acompañadas de otra cosa, de unas medidas auténticamente políticas, sociales y culturales. Permaneciendo únicamente al nivel de la vigilia y de la protección securitarias, acabaremos por caer en la trampa de nuestro enemigo cambiando insidiosamente de civilización y de maneras de vivir.
Además Daesh no debe escondernos otros peligros: la subida del Frente Nacional, la tentación de los extremos, el repliegue pusilánime sobre nosotros mismos. El problema de Daesh nos impide ver que la cuestión fundamental es que no logramos avizorar una alternativa política que nos permita transformar las frustraciones y las rabias de los ciudadanos en fuerza política.
¿La izquierda será capaz de eso hoy?
De momento, no. No es capaz de ofrecer un proyecto politico convincente a unas masas enojadas y desesperadas. De nuevo, nos encontramos en frente de una crisis política que, paradoxalmente, nuestras instituciones y nuestros políticos no quieren tratar con medidas políticas. La abordan como unos problemas técnicos sin querer cambiar de software. Resultado: impediendo el tratamiento politico de una crisis política, ¡se precipita el pueblo en los brazos de todos los que parecen políticos porque se presentan como anti-sistema!
Las comparaciones no siempre son válidas, pero esta situación se parece mucho a la situación descrita por Simone Weil en la Alemania de 1932-1933. Las masas van a buscar en otros lugares lo que los partidos tradicionales de las democracias libérales no les ofrecen: unos puntos de apoyo para extraerse de su desespero. Que sea en la noción de comunidad religiosa, o étnica, o otra, el renacimiento de esas nociones se explica por las fallas del sistema que conduciran, finalmente, a su dislocación.
La cuestión de lo politico vuelve paradojicamente con lo religioso...
Si, cuando a ciertas épocas de nuestra historia, apareció como un repulsivo. Los islamismos políticos y terroristas que no se deben confundir ni amalgamar de ninguna manera, renacen sobre las ruinas de los nacionalismos del mundo arabo-musulmán. Hay todo un trabajo genealógico y arqueológico por hacer en ese campo pero aclaro una vez más: no abarca de manera exhaustiva las raices de los terrorismos actuales.
Me parece interesante subrayar que, a falta de ideologias políticas identificables, el motivo religioso sirve para numerosas propagandas "por el acto", como se decia antes a propósito de los anarquistas. Las ideologias habian tenido tendencia a reemplazar las religiones y hoy los motivos religiosos tienden a cubrir las ideologias. Pero las prácticas tienden a mantenerse, siempre hay violencia versus consciencia, humanismo versus barbarie, las luces contra las tinieblas... Y el claroscuro confunde las pistas. ¡Buscamos desesperadamente el sol!
Nuestro trabajo consiste en desenmascarar la cuestión política que se esconde detrás de lo religioso, de lo comunitario. Y luego de enfrentarlo seriamente. Esto significa que es preciso firmar con urgencia el acto de defunción del neoliberalismo, en estado de emergencia. Por ejemplo, hay que reconsiderar absolutamente la función social del arte, la salud, la educación o la justicia, y la función política de la cultura y de la información. Hubo el "pacto de estabilidad" y luego el "pacto de seguridad", es necesario hoy el "pacto de humanidad", y a la manera de Zweig, acercarse a la libertad considerandola menos como una costumbre y más como "un bien sagrado".
Concretamente, esto implica por ejemplo, favorecer la "fraternidad europea" rompiendo la tecnocracia de Bruselas y de sus tratados que traen la competencia y a la esclavitud a los pueblos. Zweig decia que era necesaria una "desintoxicación moral de Europa". Si nuestros gobiernos no son capaces de acabar con esa tecnocracia, veremos subir la extrema derecha en Europa y las teocracias en otros lugares del mundo.
¿Como explicar que los políticos sean tan inoperantes ?
Hoy, lo politico ha dejado la especifidad de su campo. Ayer, lo hizo en beneficio de la religión del mercado. Hoy lo hace en beneficio de la sociedad del espectáculo. Los hombres políticos intentan vender en sus discursos unos productos que les permiten adquirir el mayor número de cuotas de mercado en la opinión pública. Con eso, agravan la crisis. No son creibles. "Gestionan" las opiniones y mantienen, sin contrarestarlos, los poderes de los oligarcas de la economia.
Despues de la emoción terrible de esta semana, ¿como creer en el gobierno o en la oposición? Nos hace falta una palabra política auténtica que pueda marcar un proyecto alternativo frente a la miríada de movimientos autoritarios, extremistas, terroristas. En pocas palabras, nos hace falta una palabra política suficientemente consistante para contrarrestar la propaganda de los monstruos nacidos de la crisis. Nos hace falta un discurso verdadero, el fuego sagrado de la política que entusiasma y da ganas tanto de luchar como de soñar, tanto de querer como de oponerse sin destruirse.
¿Y de lo contrario?
Ya tuvo lugar. Ya lo hemos visto en la historia, al final del siglo XIX, entre 1885 y 1914, la aparición de movimientos nacionalistas, populistas, antisemitas en Francia y en Europa. Crecian sobre el reflujo de los valores de las Luces, del progreso, del racionalismo. El declive de esos valores del liberalismo filosófico favorece la emergencia de monstruos políticos como el fascismo y el nazismo.
La filósofa Simone Weil explica que en 1932-1933, Alemania se encontraba frente a una crisis política terrible y que a la gente, se le prohibió resolver esta crisis. Hoy, se trata menos de una prohibición que de un impedimiento. La censura es indirecta, insidiosa, pero existe: nuestros funcionamentos inhiben la capacidad política para inventar alternativas. En los años 1930, la alternativa política monstruosa fue Hitler y los fascismos... Hoy, tenemos algo parecido con Daesh: una propaganda incoherente, un "comodín" idéologico, unos sentimientos confusos, una rapsodia que toca todas las partituras de la frustración y del descontento.
¿Se puede realmente hacer una analogia entre Hitler y Daesh?
Lo que hizo Hitler, liderando las masas, dandoles chivos expiatorios frente a sus sentimientos de rabia y de humiliación, fue darles razones falacias de vivir y de morir por ilusiones de pacotilla. Fuerzas surgidas de las tinieblas, aunque minoritarias, pueden aportar la violencia y el anihilamiento. Ninguna, o casi ninguna de las medidas sociales prometidas por los nazis fueron operacionales, el regimen de la propiedad y las oligarquias industriales y financieras se mantuvieron y crecieron. Las clases sociales que pensaban evitar el declive, fueron engañadas. Hubo milliones de muertos, una nueva industria del terror que consideró más que nunca lo humano como algo superfluo y obsoleto, como materia prima de las técnicas de producción. Después de la guerra, sopló un viento humanista. Pero decayó. Hoy de nuevo se oye la rabia y el desespero de los oprimidos. Se acabará por apagar el sol y las estrellas porque no pagan dividendos decia Bernard Maris, buen amigo mio citando a John Keynes. ¿Hasta cuando dejaremos hacer? ¿Sobre que fundarse para avizorar otra política?
Solo puede fundarse sobre una re-invención del humanismo: una postura ético-política que busca hacer "la ontologia del presente" como dice Michel Foucault, para intentar ver lo que, en este presente, brilla como un peligro que la historia puede alumbrar. Este es el desafio de la modernidad que nos toca enfrentar : posponer lo humano en el centro, de manera concreta, particular, no de manera universal, reducido a la monotonia, no de manera homogéneizada.
Hoy es preciso volver a leer Stefan Zweig, sobretodo su libro Brasil, país de futuro donde explica como la creación de una cultura puede nacer de la criollización del conjunto de las particularidades culturales que la componen. Es lo heterogéneo que hace fuerte. La creación de una verdadera identidad cultural pasa por el crisol de una cultura que hace fundirse juntos, con aleaciones sútiles, muchos componentes humanos.
Lo político debe enfrentarse con esa pluralidad, no porque la necesita como "fuerzas de trabajo" para explotar, sino porque asi se crea un pueblo, con su fuerza y su historia. Hay que transmitir este mensaje de la desintoxicación moral de Europa, que debe pasar por la República de las letras, por la fraternidad de las culturas, de los intercambios, de las experiencias sensibles. Zweig dice que habria que enseñar su historia a cada nación, no tanto la historia de sus conflictos con las otras naciones, sino lo que cada una debe a las otras para ser lo que es hoy. Se trataria de enseñar menos nuestras victorias y nuestras derrotas que nuestras deudas con las otras culturas. Es apropiandonos lo que los otros nos han traido con nuestra manera singular, que nos hemos creado y que hemos "dado una forma a nuestro destino" como lo escribia Camus.
Roland Gori es psicoanalista y profesor emerito de psico-patologia clínica de la universidad de Aix-Marseille. En enero de 2009, ha iniciado el Llamado de los llamados - una coordinación de movimientos procedentes de los sectores de la salud, de la investigación, de la educación, del trabajo social, de la cultura... - cuyo objetivo es de federar una multitud de actores que critican la ideologia neoliberal y sus consecuencias sobre los servicios públicos entre otros. Es autor de varios libros de referencia: L’Appel des appels (El llamado de los llamados. Para una insurrección de las consciencias. Paris, Mille et Une Nuits-Fayard, 2009 ; La Fabrica de los impostores, Les Liens qui Libèrent, 2013 ; y más reciente, El individuo ingobernable, Les Liens qui Libèrent, 2015.
Traducción: C.Marchais Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y señalalo en los comentarios ¡Muchas gracias!